Divorciarse no comienza necesariamente presentando documentos. Para muchas personas empieza mucho antes, cuando entienden que el matrimonio terminó y aparece una pregunta difícil: ¿qué tengo que hacer ahora?
Tal vez ambos quieren separarse. Quizá tú quieres terminar el matrimonio pero tu pareja se niega. Puede que tengan hijos, una vivienda, deudas o una empresa. O quizá todavía no sabes qué consecuencias puede tener tomar la decisión.
Lo primero que debes saber es que hoy en Colombia existen diferentes caminos para terminar legalmente un matrimonio y que la negativa de tu pareja no significa que tengas que permanecer casado.
Antes de iniciar el proceso conviene responder cuatro preguntas: si ambos quieren divorciarse, si hay hijos, qué situación patrimonial existe y si ocurrió algún hecho que pueda tener consecuencias jurídicas adicionales.
Con esas respuestas puede empezar a definirse el camino.
Si quiero divorciarme por dónde empiezo
Empieza por determinar si existe acuerdo.
Pregunta algo muy concreto:
¿Los dos queremos terminar legalmente el matrimonio?
Si la respuesta es sí, puede estudiarse un divorcio de mutuo acuerdo.
Si la respuesta es no y solamente uno quiere terminarlo, actualmente existe la posibilidad de solicitar el divorcio por la sola voluntad de uno de los cónyuges.
Después hay que identificar qué otros asuntos necesitan resolverse.
¿Tienen hijos?
¿Existen bienes?
¿Hay deudas?
¿Ya hicieron algún acuerdo?
¿Alguno vive fuera de Colombia?
¿Existe violencia u otra circunstancia relevante?
Responder esto antes de iniciar permite evitar trámites que no corresponden a la situación real.
Divorciarse cuando los dos están de acuerdo
Cuando ambos quieren terminar el matrimonio, el proceso puede plantearse desde el mutuo consentimiento.
En lugar de discutir quién tuvo la culpa de la ruptura, la atención puede concentrarse en organizar correctamente sus consecuencias.
Si existen hijos, deben atenderse sus derechos.
Si existe patrimonio, hay que determinar qué debe hacerse respecto de la sociedad conyugal.
Cuando se cumplen los requisitos correspondientes, el divorcio de mutuo acuerdo puede adelantarse ante notaría mediante abogado.
A este procedimiento muchas personas lo llaman divorcio express.
La expresión es habitual, pero no significa que exista jurídicamente una causal llamada “divorcio express”. Generalmente se utiliza para referirse a un divorcio de mutuo acuerdo que puede realizarse por vía notarial.
¿Y si mi pareja no quiere divorciarse?
Esta situación cambió de manera importante en Colombia.
Desde la Ley 2442 de 2024 existe expresamente como causal de divorcio la sola voluntad de cualquiera de los cónyuges. La Ley 2442 de 2024 incorporó esta posibilidad al artículo 154 del Código Civil.
Eso significa que una persona no tiene que permanecer casada únicamente porque su esposo o esposa se niegue a terminar el matrimonio. La norma también regula aspectos del procedimiento y los efectos que deben abordarse cuando se utiliza esta causal.
Pero hay una diferencia importante.
Tu pareja puede no tener poder para impedir indefinidamente que el matrimonio termine, pero sí pueden existir asuntos sobre los que haya desacuerdo.
Por ejemplo, hijos, alimentos, bienes o las condiciones propuestas respecto de los efectos del divorcio.
Cuando este es el problema central, el proceso para terminar el matrimonio sin depender del consentimiento de la pareja merece un análisis propio.
¿Tengo que demostrar que mi pareja tuvo la culpa?
No siempre.
Actualmente una persona puede solicitar el divorcio por su sola voluntad.
Por eso no necesitas inventar una infidelidad, abandono o maltrato únicamente para conseguir que el matrimonio termine.
Otra situación es que durante la relación hayan ocurrido hechos que tengan consecuencias jurídicas y quieras hacerlos valer.
En ese escenario puede ser importante estudiar qué ocurrió y qué puede demostrarse.
Pero si tu pregunta es simplemente:
“Ya no quiero continuar casado, ¿puedo divorciarme?”
la respuesta no depende necesariamente de demostrar que la otra persona fue culpable de la ruptura.
Divorciarse cuando hubo infidelidad
Una infidelidad puede tener relevancia dentro de un divorcio, pero no debería suponerse que siempre debe convertirse en el centro del proceso.
Primero hay que determinar qué quieres conseguir.
Si solamente quieres terminar el matrimonio, actualmente existe la causal de sola voluntad.
Si necesitas hacer valer jurídicamente determinados hechos y sus posibles consecuencias, el análisis puede ser diferente.
Por eso conviene separar el dolor personal de la pregunta jurídica.
Que algo haya sido determinante para terminar la relación no significa automáticamente que deba convertirse en la estrategia jurídica del divorcio.
Si esta es precisamente la situación que estás viviendo, la relación entre infidelidad y divorcio necesita estudiarse desde sus efectos concretos y no únicamente desde la ruptura emocional.
¿Qué pasa con los hijos si decido divorciarme?
Los hijos no impiden el divorcio.
Pero sus derechos deben quedar protegidos.
Terminar el matrimonio no termina la relación de los padres con sus hijos.
Dependiendo de las circunstancias deben quedar regulados asuntos como alimentos, custodia, cuidado personal y visitas.
Por eso una pareja puede estar completamente de acuerdo en divorciarse y, sin embargo, necesitar trabajar cuidadosamente en los acuerdos relacionados con sus hijos.
También puede ocurrir lo contrario: que exista conflicto entre los cónyuges, pero que ambos puedan alcanzar acuerdos responsables respecto de los niños.
Una cosa es terminar el matrimonio.
Otra es reorganizar la vida familiar después de la separación.
¿Qué ocurre con la casa y los demás bienes?
Esta es otra de las preguntas que conviene hacer antes de firmar cualquier acuerdo.
La decisión de divorciarse no determina por sí sola cómo se repartirán todos los bienes.
Hay que analizar la sociedad conyugal y establecer qué activos y obligaciones corresponden.
Puede haber inmuebles, vehículos, cuentas, inversiones, empresas y deudas.
También pueden existir bienes adquiridos antes del matrimonio, herencias, donaciones u otras circunstancias que requieran un tratamiento diferente.
Por eso no es conveniente aceptar una propuesta patrimonial simplemente para terminar el proceso más rápido sin saber qué consecuencias tendrá.
Divorciarse no significa perder automáticamente los bienes
Esta preocupación aparece especialmente cuando uno de los cónyuges es quien toma la decisión de terminar la relación.
“Si soy yo quien pide el divorcio, ¿pierdo lo que construimos?”
No automáticamente.
La decisión de solicitar el divorcio y la determinación de los asuntos patrimoniales son cuestiones relacionadas, pero diferentes.
Tampoco abandonar físicamente la vivienda permite concluir por sí solo que una persona perdió todos sus derechos sobre los bienes.
Antes de sacar conclusiones hay que revisar cómo se adquirió el patrimonio, qué integra la sociedad conyugal y qué obligaciones existen.
¿Tengo que esperar un tiempo para poder divorciarme?
No existe una regla general que obligue a toda persona a permanecer separada durante determinado número de años antes de poder solicitar el divorcio.
La confusión suele surgir porque la separación de cuerpos, judicial o de hecho, que haya durado más de dos años figura entre las causales legales.
Pero actualmente existen otras posibilidades.
Si ambos están de acuerdo, puede utilizarse el mutuo consentimiento.
Si uno quiere terminar el matrimonio sin depender de la voluntad del otro, puede estudiarse la causal de sola voluntad.
Por eso una persona que acaba de separarse no debería asumir automáticamente que tiene que esperar dos años.
¿Necesito tener todos los documentos antes de consultar?
No.
Tener documentación ayuda, pero no necesitas conocer cada requisito antes de buscar orientación.
Es útil contar con el registro civil de matrimonio y, cuando corresponda, información relacionada con hijos y patrimonio.
Si existen acuerdos, demandas, conciliaciones, escrituras u otras actuaciones anteriores, también conviene llevarlas.
Pero una primera consulta puede servir precisamente para determinar qué documentos necesitas realmente.
Reunir papeles sin saber qué procedimiento corresponde puede hacerte perder tiempo.
¿Cómo saber qué tipo de divorcio necesito?
Una forma sencilla de empezar es separar los escenarios.
Ambos quieren divorciarse: puede estudiarse el mutuo acuerdo.
Solamente uno quiere divorciarse: puede analizarse la causal de sola voluntad.
Existen hechos graves que pueden tener consecuencias jurídicas: debe revisarse si conviene hacerlos valer.
Hay hijos o bienes: esos asuntos deben incorporarse adecuadamente al análisis.
Esta página te ayuda a identificar el punto de partida.
Si lo que necesitas ahora es conocer las etapas concretas una vez definido el camino, el procedimiento para divorciarse en Colombia paso a paso desarrolla específicamente esa parte.
¿Cuál es la diferencia entre divorciarse y estar separado?
No son lo mismo.
Una pareja puede dejar de vivir junta y continuar jurídicamente casada.
La separación de hecho no produce por sí sola todos los efectos de una sentencia o escritura de divorcio.
Esta diferencia puede ser importante para asuntos patrimoniales, civiles y familiares.
Por eso llevar años sin convivir no debería utilizarse como única prueba de que “ya estamos divorciados”.
Si quieres terminar jurídicamente el matrimonio, debe adelantarse el procedimiento correspondiente.
¿Qué pasa si todavía no estoy seguro de divorciarme?
Consultar a un abogado no te obliga a presentar inmediatamente una demanda.
Puede servir simplemente para entender las consecuencias jurídicas de las distintas opciones.
Esto es especialmente útil cuando existen hijos, patrimonio importante o una situación económica desigual entre los cónyuges.
Conocer tus alternativas antes de tomar la decisión permite distinguir entre una decisión emocional inmediata y las consecuencias jurídicas que pueden acompañarla.
Una consulta puede terminar con la conclusión de que todavía no quieres iniciar el proceso.
También puede confirmar que estás listo para hacerlo.
Lo importante es decidir con información.
Divorciarse en Colombia requiere mirar algo más que el trámite
El procedimiento importa, pero no es lo único.
Dos divorcios pueden terminar jurídicamente el matrimonio y producir situaciones posteriores completamente distintas.
En uno puede existir un acuerdo claro sobre hijos y patrimonio.
En otro pueden quedar conflictos abiertos durante mucho tiempo.
Por eso conviene pensar desde el principio en el resultado que necesitas.
No solamente:
“Quiero obtener el divorcio”.
También:
“¿Qué necesito que quede resuelto cuando termine?”
Si todavía necesitas una visión completa de las alternativas existentes, las diferentes formas en que puede terminarse legalmente un matrimonio en Colombia permiten comprender el panorama general.
¿Cuándo conviene buscar un abogado para divorcio?
No tienes que esperar a que aparezca un conflicto.
Puede ser útil consultar antes de negociar un acuerdo, especialmente cuando existen bienes, hijos o diferencias económicas importantes.
También es recomendable cuando no sabes si la otra persona aceptará el divorcio o cuando ya existe una propuesta que te piden firmar.
Una abogada de divorcios puede ayudarte a identificar qué aspectos deberían resolverse antes de iniciar y cuáles pueden tratarse durante el procedimiento.
Si el caso tiene varios asuntos simultáneos, el acompañamiento jurídico especializado durante un divorcio puede ayudar a organizar el proceso desde el principio.
¿Cuánto puede tardar divorciarse?
No existe un tiempo único para todos los casos.
Un divorcio de mutuo acuerdo en el que la documentación y los asuntos relevantes están correctamente organizados tiene una dinámica distinta de un proceso en el que existe controversia.
También pueden influir los hijos, el patrimonio, la necesidad de corregir documentos y las actuaciones de las autoridades correspondientes.
Por eso es preferible evitar promesas de tiempos exactos sin revisar primero el caso.
La rapidez puede ser importante.
Pero debería ir acompañada de una pregunta igualmente importante:
¿quedará correctamente resuelto lo que necesito?
¿Cuánto cuesta divorciarse?
Tampoco existe una cifra universal.
Los honorarios pueden variar según el procedimiento y el trabajo jurídico necesario.
Un mutuo acuerdo sencillo no implica necesariamente las mismas actuaciones que un divorcio judicial con controversias.
También pueden existir gastos asociados a actuaciones notariales, registros, documentos u otros conceptos según el caso.
Por eso, al solicitar una cotización, conviene preguntar qué incluye exactamente.
Comparar únicamente una cifra puede resultar engañoso si los servicios ofrecidos no cubren lo mismo.
Quiero divorciarme pero no quiero una pelea
Querer evitar un conflicto no significa renunciar a tus derechos.
Si existe posibilidad de llegar a acuerdos, puede ser conveniente explorarla.
Pero un acuerdo debería construirse con información.
Aceptar cualquier condición únicamente para terminar rápido puede trasladar el problema al futuro.
La finalidad debería ser buscar una salida jurídicamente adecuada y, cuando sea posible, reducir confrontaciones innecesarias.
Incluso cuando uno de los cónyuges inició un proceso unilateral, la legislación permite que, si posteriormente ambos llegan a un acuerdo, puedan continuar por la vía correspondiente de mutuo acuerdo.
Llegar a un acuerdo durante el proceso sigue siendo posible.
Alejandra Silva puede ayudarte a definir cómo divorciarte
Divorciarse es una decisión personal, pero llevar esa decisión al terreno jurídico requiere saber qué camino corresponde.
Quizá ambos están de acuerdo.
Quizá tu pareja se niega.
Tal vez hay hijos, patrimonio o asuntos que todavía no sabes cómo resolver.
Alejandra Silva puede revisar la situación antes de iniciar y explicarte qué alternativas existen, qué debería quedar resuelto y qué documentos pueden ser necesarios.
Si ya estás buscando abogados de divorcio en Bogotá, la asesoría de Alejandra Silva para iniciar y resolver un divorcio es el siguiente paso cuando necesitas pasar de la información general al análisis concreto de tu caso.
Puedes comunicarte con Alejandra Silva al 310 722 8029.
No necesitas conocer todas las leyes antes de empezar.
Necesitas saber qué situación tienes, qué quieres resolver y cuál es el camino adecuado para conseguirlo.
Preguntas de quienes están pensando en divorciarse
¿Puedo divorciarme aunque mi pareja no quiera?
Sí. Actualmente la sola voluntad de cualquiera de los cónyuges constituye una causal de divorcio en Colombia. La otra persona puede discutir los efectos propuestos, pero su negativa no impide por sí sola solicitar la terminación del matrimonio.
¿Divorciarse exige demostrar una infidelidad?
No. La infidelidad puede ser jurídicamente relevante en determinados casos, pero actualmente una persona puede solicitar el divorcio por su sola voluntad sin tener que demostrar una conducta negativa del otro cónyuge únicamente para terminar el matrimonio.
¿Puedo divorciarme si tenemos hijos?
Sí. Tener hijos no impide el divorcio. Deben quedar adecuadamente regulados los asuntos relacionados con sus derechos, como alimentos, custodia, cuidado personal y visitas.
¿Divorciarse significa repartir inmediatamente todos los bienes?
No necesariamente. El divorcio produce efectos sobre la sociedad conyugal, pero la situación patrimonial y su liquidación deben analizarse según las circunstancias del matrimonio.
¿Tengo que esperar dos años para divorciarme?
No como regla general. La separación superior a dos años es una causal específica, pero existen otras alternativas, incluido el mutuo consentimiento y la sola voluntad de uno de los cónyuges.
¿Qué es un divorcio express?
Es una expresión utilizada habitualmente para referirse al divorcio de mutuo acuerdo, especialmente cuando puede adelantarse ante notaría. No es el nombre jurídico de una causal independiente.
¿Necesito un abogado para divorciarme?
En los procedimientos habituales de divorcio, como el mutuo acuerdo ante notaría y el divorcio unilateral judicial, se requiere intervención de abogado.
¿Alejandra Silva puede ayudarme si quiero divorciarme?
Sí. Alejandra Silva puede revisar si existe acuerdo, hijos, bienes u otras circunstancias relevantes y explicarte qué procedimiento puede corresponder. Puedes comunicarte al 310 722 8029.













